Una nueva desalinizadora de agua de mar en Libia suministra agua potable a 100.000 personas
El reto
La planta desalinizadora de agua de mar de Tobruk funciona mediante el proceso térmico MED-TVC y está diseñada para producir más de 13.000 m³ de agua potable al día. Bajo las condiciones climáticas del norte de África, el proceso exige altos niveles de seguridad operativa y estabilidad del proceso.
Incluso pequeños desequilibrios químicos en los procesos térmicos de desalación pueden provocar formación de espuma, incrustaciones y depósitos. Las consecuencias van desde pérdidas de eficiencia y aumento del consumo energético hasta paradas no planificadas. Por ello, VA TECH WABAG se centró en garantizar un funcionamiento estable y de bajo mantenimiento a largo plazo.
La solución de sera
Se integraron tres sistemas de dosificación de sera para el acondicionamiento específico del proceso. La implementación fue realizada por sera Technology Austria en estrecha colaboración con la sede central de sera.
Los sistemas dosifican antincrustantes para evitar depósitos en intercambiadores de calor y tuberías, bisulfito sódico para estabilizar las condiciones químicas y antiespumantes para controlar la formación de espuma en el proceso.
La dosificación precisa y continua de los productos químicos del proceso es esencial para un funcionamiento estable de la planta. Incluso pequeñas desviaciones pueden afectar la transferencia de calor y aumentar considerablemente los requisitos de mantenimiento. Los sistemas sera, diseñados específicamente para esta aplicación, garantizan una dosificación reproducible y contribuyen a una operación estable y segura del proceso.
Ventajas para el cliente
- Funcionamiento continuo y estable de la planta MED-TVC
- Reducción de fouling, scaling y formación de espuma
- Protección de intercambiadores de calor y sistemas de tuberías
- Mayor disponibilidad de la planta y menor esfuerzo de mantenimiento
- Calidad constante del agua potable para aproximadamente 100.000 personas
Resumen
El proyecto de Tobruk demuestra que la desalación térmica de agua de mar requiere una dosificación precisa y fiable del proceso. Esto contribuye de manera decisiva a garantizar un funcionamiento estable y duradero de la planta, así como un suministro seguro de agua potable incluso en condiciones exigentes.